La roca del tiempo

PUBLICACIONES

Colección de apuntes sobre arte IV

LA DISPERSIÓN, LA MUERTE, LA ETERNIDAD, LOS OJOS, LAS ESTRELLAS. EL DESEO.

Breves argucias para vivir muriendo.


Los ojos dispersos por la muerte en la eternidad de las estrellas y el deseo.
páginas

SEGUIR - FOLLOW

COMPARTIR - SHARE

Facebook Twitter

REGRESAR

SIGUIENTE

64



La gente cree que me puede faltar al respeto porque no tengo dinero. Yo les falto al respeto porque lo tienen, porque creen que eso son, que eso los hace valer, que eso los defiende de los otros, que con eso no son vulnerables, que con el dinero pueden humillar a los otros, pueden hacerse ¿valer?, que con su dinero se autorizan a ser más y más y más imbéciles. A todos, cercanos o lejanos, les he mentado su madre, ayer, hoy, mañana. Vivo en un agujero dentro de la tierra. Me van a educar con su dinero. JA. No me eduqué a coces, qué los haría pensar o creer o intuir que me ordenaré con su dios, su amo y señor la muerte. Esto se ha dicho mil veces, no entiendo como nadie ha recapitulado, como es que de la noche a la mañana vuelven a las filas. La vehemencia del deseo y el poder, absurdo, dejo constatado en esta carta a los desertores del alma que me seguiré burlando con el cuerpo alborotado hasta la inconsciencia convulsiva del baile y la cópula con la negrura del espacio sideral.

el acto subversivo de dar sin pedir nada cambio, el acto subversivo de presentar otras versiones, el acto subversivo de una generosidad sin límites, de ningún tipo de caridad para aliviar un alma atormentada por sus crímenes de privilegios, para salvarse.

si por lo que hago recibiera algún dinero entonces lo que hago ¿cobraría al fin sentido?

Lo que sucede es que el exterior o el conocimiento del exterior está ahí y además eres tú en cuanto a posibilidad del ser. Eres tú. Lo que alcanzas a ser. Está ahí afuera, lo que veo es lo que soy, lo que leo es lo que soy, lo que entiendo es lo que soy.

Al escribir, nace el deseo de ser, a veces ser otro, un escritor otro. A veces al internarse en los orgullos del oficio, de decirse escritor, quizá se da uno cuenta, en un titubeo de duda, que está discutiendo con unos demonios que no son nuestros, míos, o lo que sea. Que son los demonios de otro escritor lejano, perdido, roto y pulverizado por el tiempo, a los que tampoco abasteció en sus curiosidades.

ustedes son sádicos. quizá un poco menos que yo. siempre me ha sorprendido cómo pueden hablar de las personas como una cifra que pasa de un lado para otro. de una condición a otra, y perplejos decirlo. 56% de esto, 72% de esto otro, 4% de aquello que hace de una persona tal, 47% estúpidos. detenerla en una prisión de sentido. 99% analfabetas 1% policías. yo soy 0.000000000000000001% más sádico que ustedes.

comprar papas, comprar 24 kilos de papas diarios.

entró tirando balazos al techo, se acercó a la barra, pidió una copa sin mezclar, la miró a los ojos, ella soltaba una nube de humo en ese momento, y dijo: es probable que en dos siglos nadie gobierne nunca más nada. ¿Quién quiere ordenar sus sueños? ¿Quién quiere darle mayor importancia a la realidad que a sus sueños? ¿Quién quiere realizar sus sueños? Que extraños son.

El hígado de Prometeo siendo devorado en el ocaso por un águila y regenerado al amanecer. Paga con el castigo, por haber robado el fuego para los hombres.

   

64 diario de importancia capital



REGRESAR

SIGUIENTE

SEGUIR - FOLLOW

COMPARTIR - SHARE

Facebook