REGRESAR
SIGUIENTE
Hay fenómenos raros que el común denominador de los mortales a veces no comprendemos. Como cuando un niño o niña "hiper" dotado, con excesivas aptitudes, aprende una agilidad exacerbada en la destreza de un instrumento musical. Los mortales abren la boca con asombro al no poder encontrar el motivo del fenómeno, los maravilla una minucia de ornato, quedan atónitos en la pasma de lo que perciben como irreal. La niña el niño, juegan a la música, no hay ciencia, solo un deleite de un paraíso que el adulto no sabe ni cuando perdió. No menos maravilloso es ver cuando el fenómeno se torna gris. Los observadores comunes, retiran su vista cuando el infante empieza a crecer y por decirlo así, a pudrirse en la vida adulta, y es no menos maravilloso ver los grises que alcanza en el régimen adulto. Es de un gris distinto al de los otros adultos, desencantado, opaco, deslucido. No era así. Es lo que nadie puede ver, pasa desapercibido en medio de la tormenta de los grises.
En cuanto al tiempo, pensar en los tiempos narrativos, ahí está A. subiéndose a las montañas a ver tiempos narrativos. A describir y sistematizar, a corromper con su saber algo.
Para lo de la originalidad pensar en el cuadro de G. C. sobre el origen del mundo. ¿Y si uno… es origen de sí mismo? ¿Será posible ser origen de sí mismo? No. Lo cual no puede ser, uno nace de una madre y un padre, de la unión de dos células distintas que forman un gameto, que lo originan a uno, y a su vez no somos ni originales en cuanto a lenguajes que se nos van enseñando, un lenguaje que se nos da en un tiempo que no pudimos elegir. El lenguaje nos usa. Qué gracia ver alguien que se cree portador de un discurso. El discurso lo anima. ¿Cuál originalidad? ¿Cuál autenticidad, somos un derivado en medio del tiempo que vino y que seguirá, genealogía de transcurso y transcripciones? Traducciones. Traiciones efímeras y disolutas. Devenires previamente desaparecidos. Huellas borrosas en el abismo. ¿No somos una apropiación de ideas y un conjunto de nociones que construimos personal y en el colectivo? ¿Eclipsadas y perdidas? ¿Soñadas acaso? No hay sujeto causa de sí mismo. Somos a partir de otros y para otros, esfumados bocetos incompletos. Ese sujeto que se cree invención de sí mismo es el sujeto que se engaña, se levanta sobre sus dos pies y un día muere creyéndose coherente y capaz de sí mismo. Que pretende engañar a los otros con lugares semánticos como la originalidad, la autenticidad, la generación de una firma genial emergente de su narcisismo vacuo o sigilosamente camuflado, discreciones de sentidos innovadores, confeti. La erección moderna por antonomasia. ¡Oh! siendo emanaciones puras e inmaculadas de todo, claro… ¡La puta virgen que los parió!!!
Los árabes que reunieron, conservaron los libros que se esparcían y se perdían. Los saberes y el cariño por los conocimientos. Todos esos recorridos de letras, tesoros y pasajes. Toda esa vendimia.
Yo sí me impregno de imágenes y poesía. Si ustedes no, entonces ese ya no es mi problema.
Si me miro en el espejo, tengo cara de árabe o judío, podría ser andaluz, o indio de la india, o italiano o español o del norte de áfrica, griego, o romano, de las costas de italia, se dice que he vivido toda la vida en tenochtitlan con sangre maya pirata purépecha portugués francesa tengo una cara que no sé quién es. podría creer en cristo alá shiva vishnu ganesh quetzalcoatl xochipilli jehova baco apolo. no sé nada. los vomito a todos a la vez. Perdonen si salpico.
REGRESAR
SIGUIENTE